Una palabra cubre dos piedras, y yo digo cuál
Me llamo Jade. Francesa, del Morbihan, en Bretaña, vivo en Tallin. Elijo las piezas y las hago montar: no extraigo nada, no tallo nada y el trabajo del metal no es de mi mano. Antes de poner una referencia a la venta, peso un ejemplar en el aire y luego en el agua, saco su densidad y publico la cifra en la ficha.
Esa cifra dice si la piedra es una jadeÃta, una nefrita u otra cosa. No dice si ha sido tratada, y lo escribo en la misma lÃnea.
Toda la historia, y lo que hace exactamente este taller.